Hace relativamente poco tiempo, en comentarios del grupo
y esta Web, se trataba el tema de la bisexualidad; hubo
varios aportes, de quienes eran bisexuales y de quienes
no. Recuerdo que algunas personas argumentaban que la
bisexualidad no existía, y usaban argumentos de tipo
descalificativo, planteando que quienes se entienden
como bisexuales, es porque están confundidas/os y que no
se han definido como Lesbianas o como Gays. Otro
argumento era que la gente bisexual, vivian una doble
vida, pues tenían novia/o mientras sentían atracción por
otras personas, tal vez de su mismo sexo.
Ciertamente nos definen las otras personas y el entorno
social en el que nos encontramos, sin embargo,
irrespetar a quienes se definen en una suerte de
“termino medio” entre la homosexualidad y el
lesbianismo, es cometer el mismo ejercicio de
intolerancia que la comunidad BGLT padeció (y padece)
cuando se le decía: “usted es un hombrecito, la tienen
que gustar las mujeres” o el “vístase mas femenina,
parece mari-macha”. Para el ejercicio realmente
liberador de la sexualidad, cobra vital importancia, el
respeto a la diversidad de manifestaciones sexuales.
Quienes se identifican como bisexuales, cargan con un
peso que talvez gays y lesbianas con comparten, y es que
la bisexualidad esta (a mi parecer) vinculada con una
seria de conductas morales reprobables, por ejemplo, hay
quienes piensan, que ser bisexual es acostarse con todo
el mundo (lo cual esta bien, para quien lo hace, siempre
que cuiden de si y de la otra persona), o que representa
una inestabilidad tipo “hoy me gusta una, mañana me
gusta otro” (y hay quienes viven su bisexualidad de esa
manera). Se sabe también que ser gay o lesbiana, también
conlleva (en este sistema) un constante lapidamiento
moral, por parte de quienes no tienen autoridad moral.
La hetero-compulsividad que padecen algunas personas de
la comunidad BGLT, se ve reflejada cuando emiten ese
tipo de juicios contra bisexuales, travestís,
transgenero, o Inter-sexo. Han adoptado el “caballito de
batalla” de los/as heterosexuales, de que “hay que
definirse” o se es hombre al que le gustan las mujeres,
o es mujer que le gustan los hombres, pero con el matiz
gay; “si se acuesta con hombres es gay”, “si se liga
chicas, es lesbiana”, no dejando margen abierto para
quienes viven su sexualidad de maneras distintas y que
efectivamente existen, incluso que se han puesto de moda
como la bisexualidad (en algunos casos) o las practicas
swinger.
La comunidad BGLT (y la heterosexual) debe
des-embarazarse del mal de la hetero-compulsividad, que
no permite visualizar grupos con practicas sexuales
diversas, que no es respetuosa ante esa diversidad
existente, y que condena y hace mofa de lo que no logra
entender, genera culpa en algunas de las personas no
heterosexuales, y finalmente su esquema de comprensión
del mundo, termina siendo adoptada por la comunidad,
¿cuál es ese esquema de comprensión? Lo Binario. En
donde el objeto del deseo del hombre debe ser la mujer y
viceversa. Y en el caso de gays y lesbianas, el objeto
de deseo debe ser hombre - hombre o mujer - mujer; no
hay portillo abierto a lo que no se adapte a ese esquema
rígido, anticuado, histórico, que invisibiliza,
estático, irrespetuoso, y en nada liberador. Debemos
tender a la apertura para tener nuevos criterios que nos
permitan comprender el mundo, participar de él, y no
solamente estar.