La alcancía sentimental

 

Por simple o compleja que parezca la realidad de cada individuo, todos somos millones de momentos caminando por la vida siempre en busca del amor.  Y aunque muchas personas parezcan estarla pasando de maravilla porque la diversión y el placer abundan en sus vidas, la realidad es que muy a menudo es tan solo una cortina de humo para no extrañar lo que se perdió en el camino.   

 

Pareciera que nuestra humanidad no se conforma tan solo con el amor familiar del cual no tuvimos gran elección.  Lograr amar a aquellos que atraemos a nuestras vidas por decisión propia siempre será nuestro verdadera búsqueda.  Amigos, parejas, compañeros de trabajo, vecinos, animales, naturaleza y todo aquello que pueda despertar un sentimiento es una dosis de amor que abona  nuestra alcancía sentimental.  Pero cuando esta alcancía se ha quedado corta de fondos, muchos cosas empiezan a suceder.  La mayor parte de las veces no queremos verlo o aceptarlo e intentamos llamar la atención de los demás con todo tipo de fórmulas para demostrar que somos tan felices como cualquiera.  Pero los excesos siempre resultan el síntoma más predecible y evidente de todos.  Cuando de algo se presume demasiado, de algo se carece demasiado también. 

 

En estos tiempos festivos que se aproximan, muchos aprovechan las oportunidades de expresarse para levantar su cortina de humo personal. Quizá no se han percatado de ello o quizá así lo han  anticipado con resignación.  Cómo sea, a nadie le gusta estar solo en navidad y fin de año.  Saber escoger al objeto de nuestro afecto para abonar un poco más en la alcancía sentimental será siempre la inversión más segura. No nos confundamos con el resto de las personas que tan solo hacen más ruido para no escuchar el silencio que viene de sus corazones. 

 

Amar es el único recurso renovable que no envejece, todo lo demás muere con cada día del calendario que pasa.  Si podemos entenderlo, entonces siempre escucharemos la moneda caer..