Psicólogo
Vargas Araya, San Pedro,
Montes de Oca.

"Hablando de amor..."

En la temporada de San Valentín o el llamado tiempo del amor y la amistad, como se conoce en esta parte del mundo, es cuando una gran cantidad de personas empiezan a disponerse para dejar salir algunos sentimientos que  muchos llevan en su interior, quizás no sea tanto un sentimiento sino la demanda social por hacer de este día una oportunidad más en el cual los comercios ganan altas sumas de dinero por las ventas de diferentes artículos o simplemente sea una manera más para decir un “TE QUIERO” que a diario el amante tiene cerca de su boca .

 

 ¿Pero es amor, compromiso o simplemente la obligación por consumar un estándar social?

 

Desde la química se podría pensar que el amor resulta de la presencia de varios neurotransmisores entre ellos la dopamina,  quien está presente en varias reacciones fisiológicas y emocionales, la misma influye en la enfermedad de Parkinson, este neurotransmisor puede desarrollar sensaciones de placer o ansiedad,  además dentro de la receta del amor según Cuervo, F. (2010), están presentes otros neurotransmisores como la serotonina quien influye en el deseo sexual, la feniletilamina que se asemeja a los efectos de algunas drogas de uso ilegal que producen una sensación de bienestar y la noradrenalina quien te hace sentir una variedad de manifestaciones como el temblor  corporal, la sudoración y ese algo dentro que te ocurre cuando ves a la persona que amas. Visto de este modo el amar parece ser una receta de comida y aunque los estudios han dado estos magníficos avances aun así no se puede sembrar el amor en todas las personas, ni por todas las personas.

 

Se debe tener presente que la atracción por el otro esta mediada por patrones internos y externos,  en los cuales se hace notorio la influencia de las cualidades genotípicas y fenotípicas osea las características genéticas y físicas, además pesa sobre la identificación con otra persona la educación recibida, el momento histórico que dicta los estándares de belleza y los patrones aprendidos que van a imponer inconscientemente la inclinación por un determinado grupo de posibles parejas, recuerde que a lo largo de su vida sus padres y figuras de importancia han plasmado o grabado en su interior una variedad de sueños proyectados, una cantidad de profecías,  mas aquellas que usted ha puesto en la persona con la cual comparte su amor.

 

En otras palabras no se escoge tan libremente ese alguien que se espera sea la princesa o el príncipe de  cuentos, poder llegar a celebrar una fecha de amor o de amistad demanda un alto grado de compromiso, dialogo y dedicación entre otras cualidades; para aquellas parejas que vienen empezando la relación resulta ser una verdadera satisfacción el tener un instante para encontrarse con su ser amado en un día o fecha especial, ciertamente le es tentador, pero para las parejas avanzadas o entradas en años de experiencia y de convivencia estas fechas se hacen una especie de rutina y en buenos casos la oportunidad para salir a cenar en la ausencia de familiares e hijos que los agotan y les demanda atención constante y enfermiza.

 

En un periodo dedicado al amor y la amistad muchos son los que dejan la expresión del cariño y  afecto ligados al tiempo de celebración, no importa si son parejas recién formadas o con años de convivencia hay una sola verdad y es que si no lo siembras, lo cuidas, lo abonas pues existe una alta probabilidad de que el sentimiento experimente una especie de extinción.

 

Para meditar en el amor transcribiré unas palabras de un sabio libro “El amor es sufrido, es benigno, el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor, no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, el amor nunca deja de ser” Libro de Corintios, La Biblia, versión reina Valera, revisión 1960.

 

Desmenuzando lo anterior se puede decir que el sufrimiento no es igual a violencia doméstica sea esta psicológica, patrimonial o física, el sufrir al cual hace referencia es el poder recorrer un camino junto a otra persona a pesar de que el momento vivido sea bueno o no tan bueno, es indispensable en un amor sano el hecho de que ambas partes busquen lo bueno para los dos y para cada uno de ellos pues siguen siendo dos personas unidas por un sentir, pero cada una debe buscar alimentar ese yo interno que le permita amar al otro y desarrollar una amistad, no se puede amar si no empiezas por ti mismo, practica lo bueno para tu salud física y mental, haz ejercicio, come sanamente, deja los vicios que agredan tu salud y ayuda a tu pareja a encontrar dentro de ella misma su propio balance.

 

En la actualidad los medios de consumo invitan al ser humano a correr una maratón de compras en bienes y servicios  que parece no tener fin, la necesidad del ser humano por tener un numero variado de profesiones, una competencia por el mejor celular, el mejor televisor, el mejor carro y así se podría continuar mencionando;  es lamentable observar a muchas parejas luchar entre sí mismas por ver quién es mejor, quién entrega más, quién hace más y lo que inició como una ayuda idónea termina siendo la versión hogareña de la película durmiendo con el enemigo.

 

La mejor manera de llegar a experimentar un verdadero amor es comprendiendo que este no se compra, no se exige; algunas personas tienen por gusto hacerse ver mejor que sus compañeras o compañeros sentimentales, se vanaglorian de su capacidad, de su aspecto, de sus logros, deterioran la integridad de aquel ser a quien dicen amar, le denigran cada vez que le hacen quedar en ridículo público o privado, los comentarios como “Yo soy mejor”, “Yo soy quien manda” o “No sabes lo que haces”, quizás te has sorprendido decir o pensar que ella o él tiene libertad siempre y cuando haga lo que tú le dices…¿?

 

Se habla de amor y de amistad pero ¿estas realmente bien con tu pareja sentimental?, es importante pensar en las necesidades que tiene el otro y viceversa, es un trabajo en equipo,  algunos tienen por habito  escuchar al otro mientras se observa la televisión, decir te entiendo mientras duerme;  el amor se fortalece en el conocimiento del otro, por ello es indispensable que el tiempo compartido sea específicamente usado para alimentar la relación, su entrega en atención y disposición debe ser total y de calidad, en otras palabras la persona que está contigo merece recibir un trato especial que no está regido por un día en el calendario o un mes en especial.

 

Si crees estar enamorado o enamorada pues no dejes que se valla, consérvalo en el tiempo, cuídalo a cada instante, defiéndelo de ti mismo y de ti misma, cuida tu esencia, tu integridad, ten presente que el amor no es maltrato, ni abusos, amar no es competir, no es denigrar al otro, amar es el primer paso para desarrollar un amistad, no amas lo que no conoces por ello dedica tiempo a los tuyos y te enamoraras, una vez que lo tengas veras que la división era tu propia distancia.

 

Fuentes de apoyo:

 

http://alasbimnjournal.cl/revistas/10/menatotal.html

Recuperado a las 10:09 p.m. del nueve de febrero del 2011.

 

http://cabierta.uchile.cl/~cabierta/revista/21/articulos/pdf/rev1.pdf

Recuperado a las 10:21 p.m. del nueve de febrero del 2011.

 

La Biblia (1960), Sociedades Bíblicas Unidas, versión Reina Valera.