Cuando el dinero inclina la balanza...

6 de enero de 2009

 

Hace seis meses que empecé en el trabajo nuevo. Luego de más de diez años en el trabajo anterior, donde conocía todos los detalles, las personas, y estaba en mi zona de confort... me pico el gusanito de la intranquilidad. Y luego de buscar un poco, me llamaron de una gran trasnacional, donde me ofrecían un trabajo retador, un puesto novedoso, y un jugoso incremento salarial.

 

Para ser justos, a pesar de todo lo interesante del trabajo nuevo, fue finalmente el dinero quien inclinó la balanza. Y me fui...

 

El primer mes fue de maravilla, incluidos viajes y cenas y reuniones rimbombantes donde estábamos (éramos nueve los contratados) en un éxtasis de alegría y gozo... pero finalmente, tanto en el trabajo como en las relaciones, se llega al segundo mes. Llegaron las reuniones aburridas e interminables, las largas jornadas laborales, e incluso tener que trabajar los fines de semana.

 

Primero se fueron las reuniones con mis amigos en casa, pues ya no tenía tiempo. Luego se fue el deporte, no más mountain bike, no más natación, no más nada. Seguido se acabaron las clases de pintura. Y finalmente se fue todo lo demás: columna de OrgulloGayCR, cenas, cine, teatro, sexo... hasta los amigos casi, pues no nos hemos visto en meses.

 

Finalmente tengo más dinero en el banco, estoy ayudando más a mi familia, la casa y el carro casi pagados... pero valió la pena? Mi vida hoy en día no me llena el alma, solo el bolsillo. Me siento vacío, triste y solo.

 

La semana pasada, finalmente se presentó el proyecto a la gerencia y los clientes, un gran éxito profesional, y tal vez nueve vidas destruidas. Sin embargo yo decidí cambiar mi vida, volver a la vida para ser más exactos. Siempre había tenido claro que el dinero no lo era todo en las relaciones de pareja, siempre huí de aquellos que quisieron comprar mi juventud con dinero... pero nunca pensé que no solo el sexo te puede comprar por dinero, también te puede comprar el trabajo. Y terminamos esclavos de una forma u otra del vil metal.

 

Pero esta semana rompí mis cadenas: ayer salí a almorzar con amigos, en la noche leí un poco y cené con amigos y mi madre; hoy hice mountain bike en la mañana y salí temprano del trabajo (primera vez que veo la luz del día entre semana en meses) y ahora estoy escribiendo otra vez (para exorcizar mis fantasmas), este fin de semana voy al cine a ver Mamma mía!... y tal vez encuentre el amor por ahí.

 

Si el trabajo vuelve a ser el mismo, pues buscaré trabajo nuevo, pero no renunciaré a la vida otra vez. Ya saben, estén al tanto, se oyen ofertas... chico soltero, no fumador, 32 años, 1.78mts, 75kgs, atlético, ingeniero industrial, buenas costumbres, trabajador y simpático... busca trabajo y novio.