Webmaster

OrgulloGayCR.com

Vinny@OrgulloGayCR.com

 

"El cisne llora"

(Es como “El Patito Feo” segunda parte)

“El cisne llora”, es un título que no pude dejar de utilizar cuando recordé que dijiste que te gustaría encontrar “en tu maletín” la capacidad de ser heterosexual, o bien, la heterosexualidad completa. Esta es la parte en donde creo que se permite llorar por todas aquellas cosas que perdemos al darnos cuenta de que poco a poco y sin darnos cuenta, entramos a un mundo al que pertenecemos y que no quisiéramos aceptar; pero debemos hacerlo.

 

Es algo que de todos modos nos gusta, pero que el precio es demasiado alto cuando vemos que e lleva nuestra vida normal, nuestras relaciones, la cercanía de la mujer que amamos y que aunque hemos compartido con ella, debemos dejarla ir para seguir el camino que la vida nos ha trazado.

 

Es como vivir todos en el mismo continente, pero al empezar la guerra, los barcos zarpan de muelle llevándose consigo a todos nosotros, los que pertenecemos a otros países, hayamos o no vivido aquí toda nuestra vida.

 

¿Qué fue lo que pasó?, ¿Cómo pudimos llegar a esto?, ¿Es parte de una perfección, de un control o de un error. ¿Será responsabilidad de algún inexperto técnico encargado de poner “x” cantidad de “x” producto a la hora de dar los toques finales a nuestra construcción?. ¿Habrá sido un cambio climático mientras viajábamos hacia acá?; ¿Será un poco de “caradura” o de irresponsabilidad de nuestra parte?; no lo sé y la verdad no me interesa averiguarlo. Ya he tenido suficientes lágrimas afuera cuando pienso en lo que perdí, cuando pienso en lo que dejé, cuando pienso en ella y el mundo del cual me he separado.

Pero ni modo, la vida es así, hay quienes nacen en familias privilegiadas y otro no; hay quienes tienen oportunidades y otros no. Hay patos, hay cisnes, y muchas variedades más; pero no soportaría saber que soy un cisne y que vivo como un pato en laguna ajena. Es por eso que hoy me levanto y asumo un papel que me corresponde, e intento día a día ser digno de lo que soy y no dejar llevarme por esa ola que de alguna manera nos arrastra y nos convierte en parte de la cadena de la amargura.

 

Si querés llorar por esos años que quedan atrás, podés hacerlo; pero en cualquier parte en donde estés siempre los años quedarán atrás.

 

Si querés llorar por esos amores que pasaron y no volverán, podés hacerlo; pero en cualquier parte en donde estés siempre habrá un nuevo amor que pueda darte lo que merecés de verdad.

 

Si querés llorar por esa chica a la que tuviste que decir adiós, podés hacerlo, y te recomiendo que lo hagás hoy, porque eso es algo que no vendrá jamás; y así como “nuestros hijos”, todo esto es el precio que debemos pagar por estar aquí. Un precio que no pedimos, un mundo por el que no rogamos; pero que si tenemos que vivirlo, tenemos que hacerlo.