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LA HOMOSEXUALIDAD ES
PRACTICADA POR 470 ESPECIES DE ANIMALES
Tomado de:
www.lacoctelera.com

La escena se desarrolla en un parque
nacional de Sudáfrica. Un león macho con una vistosa crin rubia
merodea quizá en busca de una hembra en celo. No hay ninguna a
la vista. Pero ve otro macho de crin parda que parece excitado.
El león rubio se aproxima al pardo que en el mismo momento que
este se ha echado en el suelo, precisamente en la posición que
toma la hembra receptiva. Y, sin ningún preliminar, lo monta.
Está claro como el sol que se trata de dos leones gay.
Y nuestros primos leones no son los únicos, investigaciones dan
como resultado que, al menos, 470 especies de animales realizan
prácticas homosexuales. Sólo para dar algunos ejemplos, se
conocen casos de gavilanes, las morsas, pingüinos, ballenas,
avestruces, murciélagos, jirafas, simios y delfines.
Por ejemplo, Ian Nisbet y Jeremy Hatch, dos investigadores de la
Universidad de Massachusetts, descubrieron que el 12 por ciento
de los nidos de charranes rojos están ocupados por parejas
lésbicas. Las hembras fecundan sus huevos en un encuentro
relámpago con los machos llegados de los nidos vecinos, pero
después permanecen fieles a su compañera durante más de cinco
años.
Es interesante que muchas veces los preliminares del
acercamiento homosexual son tan elaborados como los del cortejo
entre heterosexuales, como las exhibiciones estáticas de los
pingüinos machos o el característico crujir de dientes de las
morsas machos.
En ciertos casos los encuentros homosexuales van precedidos de
exhibiciones que no tienen paralelismos en los encuentros
heterosexuales. El avestruz macho corteja a su compañero del
mismo sexo con una curiosa danza que no se decide a hacer ante
una hembra. El encuentro entre dos hembras de macaco está
precedido de un extrañísimo juego del escondite entre las dos,
un juego que nunca es visto en los encuentros heterosexuales.
Uno de los principales trabajos sobre este tema es el libro "Biological
exhuberance: Animal homosexuality and natural diversity"
(Exhuberancia biológica: Homosexualidad animal y diversidad
natural) del estadounidense Bruce Bagemihl.
Este autor recoge se recogen datos documentados de encuentros
sexuales entre animales del mismo sexo obtendidos durante diez
años de investigación. Begamihl ha descubierto que la
homosexualidad no es en realidad una excepción de la naturaleza.
Ante este hecho, cabe preguntarse cuáles argumentos justifican
que algunos catalogen la homosexualidad en los humanos como
antinatural.,
EL ZOOLÓGICO GAY DE
AMSTERDAM

El Artis Zoo, fundado hace 160 años,
es un parque zoológico con caminos tortuosos, árboles
majestuosos y edificios históricos monumentales que todavía le
dan una especial atmósfera del siglo XIX. Pero hay algo que lo
diferencia de los demás: el zoo organiza para gays y lesbianas
visitas guiadas para demostrarles que la homosexualidad es un
fenómeno natural que ocurre en todos los animales del mundo.
Las "atracciones estrella" de la visita guiada son los monos
varones a los que "les chiflan" otros monos machos, gansos que
forman "matrimonios gays", y una chimpancé lesbiana. El momento
culminante de la gira es una visita al lago de flamencos, donde
las "orgías" entre miembros del mismo sexo no son raras.
El director del Parque zoológico de Artis, Dr Maarten
Frankenhuis, realiza una declaración de intenciones: "la idea es
mostrar que la homosexualidad es un fenómeno natural. Muchos
visitantes se sorprenden. Comprenden que ellos o sus hijos e
hijas no son en absoluto raros, sino que simplemente pertenecen
a una minoría".
Frankenhuis opina que los animales simplemente responden a su
propia naturaleza y que no tienen las complicaciones de los
humanos. "Los animales gays no son tratados con sospecha o
desprecio por los compañeros de su propia especie. No hay ningún
rechazo de los compañeros al gay en absoluto, a diferencia de lo
que puedes encontrar frecuentemente en los humanos".
PAREJA DE PINGÜINOS
MACHO SE CONVIERTE EN SÍMBOLO GAY
Wendell y Cass, dos pingüinos del acuario de Coney Island (Nueva
York), se convirtieron en símbolo de la causa gay después de
revelar que aunque forman pareja fija desde hace unos seis o
siete años, ambos son machos. Los ejemplares tienen 14 años, el equivalente de unos 40 en
términos humanos. Pero puesto que los pingüinos no tienen
genitales externos, sólo recientemente los guardianes
sospecharon cuando observaron que, a veces, durante la relación
sexual, ambos pingüinos se intercambiaban los papeles y los
hicieron analizar: el resultado de los exámenes dio que son
incuestionablemente dos machos.
En Coney Island hay 32 pingüinos, y Wendell y Cass "son la
pareja más devota del grupo", dijo Angie Peledikis, la vocera
del acuario. "Una linda pareja", se hizo eco Stephanie Mitchell,
responsable del recinto donde hicieron nido las aves.
Ambos pingüinos duermen juntos y tienen relaciones sexuales como
las parejas heterosexuales, con la diferencia de que en su caso
no hay producción de huevos.
Mitchell contó a la revista
electrónica Salon algunas de las costumbres de los dos gays del
acuario: "Wendell y Cass siempre estuvieron juntos, desde el
primer momento en que se encontraron, hace seis o siete años, y
a diferencia de las parejas heterosexuales -donde la traición es
frecuente- nunca mostraron interés por otros". |