Mensajes del

Vivir y Dejar Vivir

Carlos Rodriguez

13 de julio de 2008

Vivir y dejar vivir es una virtud humana de la que poco se habla, se enseña  y se transmite. La intolerancia en cualquiera de sus múltiples y multiplicantes formas  por lo general viene de la ignorancia, del desconocimiento sobre algo o alguien, de la insensibilidad y el temor a lo que no se conoce o se comprende,  a la falta de caridad.

 

Los intolerantes por lo general son irrespetuosos, intransigentes, autoritarios, arrogantes, egoístas, agresivos, violentos, desconsiderados, personas inseguras sobre lo que son o frustrados o insatisfechos con lo que les han impuesto que sean.

 

Por esta razón para quienes no son homosexuales o no han tenido un hermano, una hermana, un hijo, una hija, un tío, una tía, un primo, una prima, un padre, una madre, un familiar cercano o lejano o un amigo o una amiga homosexual; o que no se les ha dado la oportunidad de salir del armario,  es casi imposible tolerar o aceptar dicha variante de la sexualidad humana aún cuando no saben que muchas veces el vecino de al lado, la enfermera de enfrente, el mecánico, el profesor universitario, la muchacha de la pulpería, el pastor o el sacerdote etc... también lo son.  Diez de cada 100 personas son homosexuales. No hay forma de saber quien es o será homosexual en su vida. Por lo general la gente juzga a ciertas personas por sus manerismos, formas de vestir, de llevar el pelo, o las compañías con que algunos andan, pero esos son simplemente estereotipos, juicios de valor infundados o preconceptos.

 

Además, la homosexualidad no tiene por que ser vista como  una conducta compulsiva o un hábito incontrolable del individuo. Como en los heterosexuales, es una manifestación propia, intrínseca y particular de algunos seres humanos. Por lo tanto, no es ni tiene por que ser una condición o un impulso que tenga que ser reprimido o suprimido antojadizamente para satisfacer el ego de quienes lo ven como un pecado que ha de ser dominado o una tentación contra la que hay que luchar. En ese caso, los heterosexuales y los bisexuales estarían en iguales condiciones por cuanto tampoco ellos escogieron su sexualidad. “Nadie” dijo a los 15 años “a partir de hoy dejo de ser heterosexual y me hago homosexual”. Las diferentes manifestaciones de la sexualidad son parte inherente, innatas del individuo y se surgen  a diferentes edades. Hay hombres que ya a los cinco años recuerdan cuanto les gustaban las mujeres; hay mujeres que desde los cuatro años recuerdan su atracción por otras niñas o mujeres.. ¿Recuerda usted cuando empezó a interesarse afectivamente  por las personas del sexo opuesto, o del mismo sexo o por los dos?

 

Los puritanos y papistas quieren por otra parte culpar y manipular a las personas haciéndoles creer que sus sentimientos propios, intrínsecos e innatos son malos o pecaminosos a menos que sean los de la mayoría heterosexual (heterosexismo). Quieren intolerantemente que usted crea que el hecho de que usted sea, se sienta, se vea y piense diferente (por homosexual o por cualquier otra razón) es una deshonra al principio bíblico de amar a padre y madre  lo cual es totalmente insano. Esa es una forma de invasión psicológica o de agresión  ideológica en la que por lo general asocian manipulativamente el principio de autoridad con el de deshonra y rebeldía para deducir que quien no sigue los mandatos del papa desobedece a la autoridad del “representante de  Jesucristo en la tierra” y que quien desobedece a padre y madre  al final deshonra a todo el mundo con su pecado... y entonces su dignidad como ser humano puede, si se les permite, quedar por el suelo por cuanto usted queda herido, confundido y frustrado con sus sentimientos y pensamientos ambiguos y  lastimosamente los homofóbicos  no están dentro de usted para saber lo que usted siente y vive  dentro de si. No están dentro de su pellejo  para darse cuenta que usted no escogió arbitrariamente o según su propia voluntad la sexualidad que hoy en día usted tiene y que causa tanto escándalo y revuelo en ellos y no están en su propia carne para darse cuenta que usted no puede pasarse la vida escondiéndose y auto negándose para que ellos en su hipocresía y  egoísmo vivan felices...

 

Definitivamente es una lastima que  muchos cristianos utilicen los pulpitos como medios para transmitir o retransmitir los antivalores resultantes de la ignorancia como lo es la homofobia, no tomando en cuenta el hecho que el papel de la Iglesia debería ser el de enseñar el amor a Dios y al prójimo y no el de aprovecharse de manera descontextualizada, irracional y antojadiza de ciertos pasajes bíblicos para satanizar, manipular y propagar, como  profecía, los complejos y estereotipos de la ideología dominante.

 

Los opositores hacen una distinción sin fundamento entre las “personas” y la “conducta” tratando falsa e hipócritamente de demostrar que ellos son verdaderos cristianos que aman a las personas homosexuales pero que de ninguna manera tolerarán la conducta homosexual como si fuera un vicio comparado con el alcoholismo, el fumado o las drogas; Vicios que se pueden  adquirir de manera consciente o jugando inocentemente  de la noche a la mañana, a voluntad del individuo y no sabiendo o reconociendo que la variedad en la sexualidad es parte inherente de la persona, de nuestra naturaleza humana.. ¿Por qué entonces tiene que ser inmoral tener la capacidad de amar a otra persona de nuestro mismo sexo? Nuevamente pecamos de soberbios al creer que somos los poseedores de la verdad absoluta y nos dejamos embaucar por los prejuicios infundados por un colectivo (la Iglesia) que lucha fuertemente por mantener su posición hegemónica, por perpetuar una moral superficial, ficticia, irreal e inhumana en aras de mantener su poder de dominación cultural, social, política, económica mediante la manipulación de masas con el fin de  lograr sus propios intereses...

 

Los oponentes a la diversidad sexual, que no pueden aceptar el hecho simple y llano de que nuestra sexualidad es un don (regalo) de Dios y del cual podemos y debemos disponer responsable e independientemente de la persona que elijamos para vivir la vida; son por lo general personas frustradas con su propia sexualidad y hasta personas con problemas de identidad sexual, cuyas vidas se debaten entre lo que son y sienten y lo que predican...

 

Talvez, lo que ellos no saben es que la Biblia es también  la historia de las lesbianas y los gays. El nuevo testamento es clave para comprender que ni siquiera Jesús condenó o censuró en ningún momento la homosexualidad. Tampoco trajo leyes o mandatos que prohibieran a otras personas conocer o andar con los homosexuales de la época y de seguro que en su tiempo también existían. ¿Por qué no aparece en los Evangelios una condena o reprobación hacia la homosexualidad? Quizás en la respuesta a esta pregunta está la clave de integración de la fe de muchos homosexuales con su realidad homosexual.

 

En teología, uno de los supuestos metodológicos para analizar texto es que un silencio, lejos de no decir nada, nos está indicando algo importante: al menos no se puede afirmar lo que el texto no está diciendo. Si Jesús no dice nada sobre la homosexualidad. Jesús habla de la persona humana, del amor como realización plena de la persona. Todo intento posterior de condena en bloque de la homosexualidad, se debe a pautas culturales e históricas que nada tienen que ver con los textos bíblicos o con la intención del autor de los Evangelios.

 

Aunque para  Dios no hay nada imposible, pedirle, rogarle y suplicarle que cambie un tipo de sexualidad por otra, por ejemplo de homosexual a heterosexual, es como pedirle el milagro de que nos cambie los ojos negros por ojos azules, o que  cambie la piel extremadamente blanca de alguien por una trigueña o negra.. ¿Por qué entonces tenemos tanto problema aceptando que la diversidad sexual es similar a la diversidad étnica, racial, lingüística, religiosa, etc y que todos tenemos derecho a existir y a manifestarnos? Estar en desacuerdo con Dios y la creación que Él vio que era buena si es completamente  inmoral y contrario a su plan Divino.

 

 Los homofóbicos deberían preocuparse por su salud moral y espiritual tan en desacuerdo con el genuino propósito y razón por los que seres humanos estamos verdaderamente en este mundo...

 

Todos esos fariseos e hipócritas deberían seguir al pie de la letra el llamado de Jesucristo de  abandonar Su templo convertido en casa de farsantes y cueva de ladrones: ladrones del amor de Dios, ladrones de la paz, ladrones del respeto y de la dignidad humana, etc... deberían preocuparse más por restaurar la Casa del Señor Jesucristo que está tan deshumanizada, irrespetada  desmoralizada y desvalorizada por ellos mismos y dejar de preocuparse tanto por lo que otros hacen en la cama... El que tenga oídos para oír, que oiga!

 

 

Carlos Rodríguez H

“El destino del pueblo Judío y gay ha sido idéntico a través de toda la historia Europea, desde los primeros días de la hostilidad Cristiana hasta el exterminio en los campos de concentración. Las mismas leyes que oprimieron a la población Judía, oprimieron a la población gay; los mismos grupos que se inclinaron por la eliminación de los Judíos trataron de erradicar la homosexualidad; el mismo periodo de la historia Europea que no podía dar espacio a la peculiaridad Judía reaccionaba en forma violenta contra la disconformidad sexual; los mismos países que insistían en la inconformidad religiosa, impusieron las normas de la mayoría sobre la conducta sexual; y hasta los mismos métodos de propaganda se utilizaron contra los  judíos y los gays, presentándolos como animales inclinados por la destrucción de los hijos de la mayoría.”

John Boswell.

 

Los Judíos, los gays, los bisexuales y los transgéneros son todos aliados por naturaleza; comparten una historia de opresión. Sin Embargo, una cultura heterosexual y cristiana dominante ha evitado que se formen alianzas entre estos grupos.

 

Definiciones:

 

El Antisemitismo es el prejuicio y la discriminación dirigidos contra los judíos. La Homofobia es el prejuicio y la discriminación  dirigida contra los hombres y las mujeres gays, los bisexuales y los transgéneros (minorías sexuales). El heterosexismo es la suposición de que todos son o deberían ser heterosexuales. El Cristianismo es la suposición de que todos son o deberían ser cristianos.

 

El Antisemitismo, la Homofobia, el Cristianismo y el Heterosexismo son formas de opresión y operan a cuatro niveles distintos pero interrelacionados: el cultural, el personal, el interpersonal y el institucional.  El nivel cultural  (a veces llamado “colectivo” o “societal”) se refiere a las normas o códigos de conducta que, aunque no se han escrito expresamente en leyes o políticas, trabajan, no obstante, dentro de una sociedad para legitimizar la opresión. El nivel personal se refiere a la creencia de un individuo de que los judíos y las minorías sexuales son o dignas de lástima o que deberían ser detestadas. El nivel interpersonal se refiere a la conducta entre las personas que transforma el prejuicio en su componente activo: la discriminación. El nivel institucional se refiere a las formas sistemáticas den que los gobiernos, empresas y organizaciones educativas y profesionales discriminan.

 

El Antisemitismo y la Homofobia: Modalidades Abiertas de Opresión

 

A lo largo de la historia se han dado casos claros en donde colectivos específicos han sido objeto de proverbios, chistes y comentarios sociales denigrantes. Los judíos y las minorías sexuales han sido el caso.

 

  • Durante la edad media, se difundían historias de que los judíos tenían colas ocultas que tapaban bajo sus trajes, que tenían un olor extraño y que estaban al servicio del diablo.

  • Para el siglo XIX , los médicos publicaron estudios denunciando que los varones que se involucraban en erotismo con personas de su mismo sexo tendían a tener genitales subdesarrollados, semejantes a los de un perro y que las mujeres involucradas en el erotismo con personas de su mismo sexo eran por lo general marimachos con propensidad alta a la histeria y a la locura.

  • Un tema medieval anti-judío, el “Jundensau,” representaba a los judíos emparentados sexualmente con los cerdos.

  • En el siglo VI, las leyes Romanas que se publicaban, atribuían las hambrunas, terremotos y pestilencias al “crimen” de los hombres que tenían sexo con otros hombres.

  • En la Europa de los siglos XII y XIII, los judíos fueron acusados de causar la Muerte Negra envenenando el agua potable.

 

En el siglo XX, la opresión tanto en contra de los judíos como de las minorías sexuales fue la piedra angular de la filosofía Nazi de Alemania:

 

§        En su periódico oficialista, Volkischer Beobachter, Hitler culpaba a los judíos de “tratar de propagar las relaciones sexuales entre hermanos, hombres y animales y hombres y hombres.”

§        Heinrich Himmler, jefe de la Policía Secreta Alemana, veía la homosexualidad como un síntoma de degeneración racial, destructiva para la raza “Aria”.

 

Ciertamente la violencia motivada por el odio no dio fin con la muerte de la Alemania Nazi.  Hoy en día, las sinagogas y los cementerios judíos son profanados, los escritos religiosos quemados, los epítetos anti-Semitas se transmiten a los niños en las escuelas y la violencia motivada por el odio contra los hombres y las mujeres gay, los bisexuales y las personas transgenéricas (“queer bashing”= castigo a los raros”) está en aumento. A menudo, en la medida en que la visibilidad de los grupos judíos y de las minorías sexuales aumenta, la opresión contra estos grupos se incrementa también.

Gran parte de este odio es alimentado por los mitos ampliamente esparcidos, p.ej: que los judíos controlan la economía porque quieren apoderarse del mundo y que los gays andan reclutando gente joven para pervertirla. Aunque la mayoría de la gente sabe que los mitos no son sólo más que cuentos, la mayoría ha aprendido de niños esta versión distorsionada y errónea de la realidad. Un paso importante para cambiar y borrar estos estereotipos es reconociendo las formas en que inconscientemente las aceptamos y les hemos permitido que influencien nuestra conducta en el presente.

 

El Heterosexismo y el Cristianismo: Formas Sutiles de Opresión

 

La Homofobia y el anti-Semitismo son modalidades activas de opresión en su diseño e intención; el heterosexismo y el Cristianismo son a menudo bastante sutiles e indirectos. En los Estados Unidos, el heterosexismo (heterosexualidad obligatoria) y el Cristianismo (Cristiandad obligatoria) son suposiciones normativas que invalidan las conductas y creencias que subyugan a los judíos y a las minorías a la invisibilidad e ‘inexistencia’. El heterosexismo y el Cristianismo son el resultado de las distorsiones y omisiones culturales populares e históricas con respecto a las minorías sexuales y a los judíos, así como el resultado de una carencia de imágenes visuales  positivas de parte de estos grupos.

Aunque sus víctimas experimentan estas formas de opresión de distintas maneras, el heterosexismo y el Cristianismo fuerzan a las minorías sexuales y a los judíos a luchar constantemente contra su propia invisibilidad y les dificultan su integración a una auto-identidad positiva. Tal como otros grupos específicos internalizan la vergüenza debido a la opresión, los Judíos (con múltiples historias de asimilación en una cultura Cristiana dominante) y las minorías sexuales (en grados diferentes en el proceso de formación de identidad) no son inmunes a internalizar los mensajes negativos del anti-Semitismo y la homofobia.

Aunque talvez sea fácil reconocer las modalidades abiertas de opresión, a menudo es difícil identificar las labores del heterosexismo y del Cristianismo. Aquí hay algunos ejemplos:

 

Efemérides y Tradiciones: a menudo se asume que todo el mundo celebra la Navidad y la Pascua incluso sabiendo que la persona es Judía.

 

Supuestos sobre la “Familia:” La “familia tradicional” se define prevalecientemente como una unidad familiar compuesta por dos padres casados y sus hijos biológicos. La estigmatización y la falta de reconocimiento caen sobre los que no siguen esta norma: las minorías sexuales, los proponentes de libertades reproductivas y hasta sobre los heterosexuales que decidan quedarse solteros o no tener hijos.

 

Los asuntos del Anti-Sionismo y Anti-Israel:  Algunos no distinguen la diferencia entre todos los Judíos (Americanos, Sefarditas, Etíopes, Israelitas, etc…) y el gobierno de Israel, confundiendo, por ende, la política con la identidad. Mientras que algunos (Judíos y Gentiles por igual) critican las políticas del gobierno Israelí, esta crítica enmascara a menudo un anti-Semitismo subyacente.

 

La Conformación de Alianzas: “Labor de los Judíos” y “Labor de los Gays”.

 

1.      Combatir el chiste, los calificativos y los discursos homofóbicos y anti-Semíticos.

2.      Ser pro-activos iniciando discusiones serias y coordinando talleres sobre el tema de la Homofobia y el anti-Semitismo.

3.      Intentar la planeación de actividades para sus organizaciones en horas que no sean los viernes en la tarde y los sábados.  Si se planean cenas, invite a todos los miembros de su organización para que le informen de sus necesidades alimenticias.

4.      Tenga cuidado con las suposiciones que hace:

 

v     Sea consciente de que las personas celebran muchos tipos diferentes de días feriados.

v     Sea consciente de que hay personas de muchas orientaciones sexuales diferentes en todos los grupos a los que usted pertenece.

v     Recuerde que le Judaísmo, el Sionismo y las políticas del gobierno de Israel no son necesariamente lo mismo.

v     Sea consciente de que muchas personas pueden tener o estar a cargo de hijos independientemente de su estado civil o de su orientación sexual.

v     Recuerde que las prácticas religiosas de uno pueden ser diferentes de la identidad cultural de uno.

 

5.      Incluya a los Judíos  y a las minorías sexuales como categorías que merecen reconocerse cuando busque el balance y la diversidad multicultural en sus organizaciones y lugares de trabajo.

6.      Extienda los beneficios de la pareja doméstica a los empleados y las protecciones equitativas de la institución adquiriendo políticas firmes y justas con respecto a la identidad sexual.

7.      Incorpore información relevante con respecto a la experiencia de la minoría sexual y de los Judíos en cada nivel del proceso educativo; aliente a la Liga Anti-Difamación de los B’naiB’rith para que incluyan la Homofobia entre las demás áreas de discriminación y opresión con la que trata en su currículo de “Mundo de Diferencia.”

8.      Continúe educándose sobre los problemas de importancia para estos grupos.

9.      Asegúrese de que su comunidad religiosa sea una “congregación acogedora” de todas las minorías.

10.   Expanda el concepto de “familia” incluyendo las relaciones de la minoría.

11.    Sensibilicese sobre las realidades de la vida sexual de la minoría: Lleve camisetas y broches pro-gays, tome de la mano a alguien de su mismo sexo en público, adquiera algún periódico, informativo o un libro gay, lésbico o bisexual y léalo en público, trate de dejar su heterosexualidad en el armario (closet) por un día o una semana sin decírselo o demostrárselo a nadie de ninguna manera. Anote los detalles de su experiencia en un diario describiendo lo que sintió.

12.   Regocíjese sabiendo que los Judíos y las minorías sexuales son aliados naturales y que trabajarán hasta terminar con la jerarquía superficial o la opresión; recuerde que cuando alguno de nosotros es oprimido, todos somos humillados y deshumanizados.

 

Traducido al Español por:

 Rodríguez-Herrera Carlos

http://www.endhomophobia.org/Anti-Semitism.htm

 Feb/04/03.

29/04/2009 10:31 PM


 

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