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Leo Bersani en Costa
Rica.
Bernardo Rodas
En el mes de junio se dictaron
conferencias sobre el pensamiento de Leo Bersani1
y sobre la teoría queer y los gay & lesbian studies, estas
conferencias tuvieron lugar en el centro cultural de España, en
barrio los Yoses; yo acá lo único que haré será hacer mención de
algunas de las notas que yo tomara durante las conferencias.
Las conferencias versaban bastante sobre autores como Foucault,
Lacan y Freund, entre las cosas que se mencionaron y que pueden
ser de mas interés para este esfuerzo, puedo señalar el tema del
sujeto y la subjetivación, y el de la vergüenza y el SIDA.
Foucault hace mucho énfasis en “la otredad” y nos habla de estar
presentes en otras personas, básicamente como un nuevo modo
relacional, entonces estaríamos hablando de resignificar el
sentido ontológico (y pre-ontológico, si es que lo hay) del SER.
En ese resignificar, las relaciones también se ven
resignificadas, pues todas las relaciones de deben legitimar (en
lo social) y en este proceso se recurre a la utilización de
símiles para la identidad, es decir, yo soy como...
fulano o sutano, o perencejo es como saturnito, o las
relaciones se pueden legitimar con cosas como el noviazgo
(formal) o el matrimonio mismo. Así si partimos del hecho de que
nos relacionamos mal con los/as demás, (en relaciones de poder,
violentas, impersonales, etc.;) por añadidura se da, que
construimos una identidad “mala” o al menos, menos deseable de
lo que nos podría gustar que fuera.
Se dice que existe la
heteronormatividad (la cual es conservadora), y que dentro
de esta, está lo que Bersani llama
heterosexualidad compulsiva2
que por su defecto, encerraría a la homosexualidad
compulsiva, de lo contrario, el paradigma no subsistiría, y
por contradicción tendría a desaparecer; y dentro de todo esto,
esta el espacio de la homosocailización, que es cuando existe
una relación erótica (pues hay placer, no necesariamente sexual)
entre hombres en la camaraderías.
Foucault decía que para ser feliz, había que no nombrar; y un
ejemplo un poco chusco de esto, lo vemos cuando por ejemplo dos
chicas (o chicos) se conocen, salen, se divierten, incluso
intiman, y con el pasar del tiempo (semanas talvez) una de las
personas pregunta a la otra: “¿nosotras /os, que somos?, pues no
se tiene claro el tipo de relación que se esta teniendo con la
otra persona, no hay un contrato establecido, es decir no se
tienen claras (como la gente te espera) las reglas del juego, y
eso produce inseguridad en una de las personas, por lo tanto en
la relación de pareja; y esto lo podemos notar, con lo dicho
anteriormente, sobre la necesidad de legitimar las relaciones,
(noviazgo, matrimonio, sociedad anónima, etc.)
Un planteamiento que hace Leo Bersani, es que las relaciones (en
el modo relacional actual) son violentas y agresivas, pero
curiosamente señala, que lo impersonal desagrávisa la relación.
Ahora si esto fuera así ¿la intimidad interpersonal generaría no
violencia en las relaciones sexuales?
Seria buena la vergüenza?
Leo Bersani dice que para la comunidad gay, tener SIDA, y que se
sepa públicamente es motivo de vergüenza; así, el SIDA
obstaculiza la identidad orgullosa del ser gay (o gay con SIDA),
lo cual nos puede llevar a la pregunta ¿existen fronteras para
la construcción de las identidades?, ¿cuáles son las fronteras
identitarias que enfrente la comunicad BGLT, si es que la hay?
También se dice que existe una necesidad por sentir y conocer
los REAL, pero que en la búsqueda de esta realidad, el gay se
encuentra con que tiene que usar condón para el sexo, y el uso
del condón hace que el sexo sea no real en cuanto a que
existe una barrera “real”, material, que es el condón, entre el
contacto de primer termino entre texturas corporales. Entonces
el gay que opte por sexo REAL, podría enfrenta el peligro a la
vergüenza, pues estaría enfermo de SIDA, y se interpretaría que
sucede esto, como “castigo” por vivir lo REAL, en una relación
que es prohibida. Prohibida por que siempre esta presente “la
muerte”; y me explico.
En la relación sexual gay, se usa el pene y el ano. Y aquí se
pueden distinguir 2 fenómenos:
a) La Pasividad: el dominado tiene acceso (siendo penetrado) a
lo mas valioso del dominante (que al final se trata del otro),
el pene, participa de esto, y lo significa como FALO.
b) El recto es una tumba: Si partimos del hecho de que el gay
busca experimentar y vivir lo real, teniendo sexo sin condón,
este en primera instancia, deposita su semen (cuya función es
dar vida) en un espacio para nada fértil, en un lugar de
“muerte”, pues en el recto se encuentran restos y desperdicios
humanos, y todo esto, aporta una carga bastante peyorativa al
sexo anal entre hombres.
b.1) El recto es una tumba: Ahí es donde ocurre la transmisión
del SIDA, así, el recto es un espacio que alberga a la muerte
(pues el SIDA, termina por matar a la persona) a diferencia de
la vagina de la mujer, que alberga la esperanza de la vida y que
esta en espera de la aportación seminal del varón.
Entonces tenemos que socialmente existe una condena a los gays
por vivir lo REAL, por no usar condón, pues la “inseminación”gay
solo produce la muerte, (por ser un espacio no fértil de
desperdicios y por la transmisión del SIDA), no se da un
embarazo, no se da vida, se da muerte, pero se vive lo REAL; y
eso encierra una espiritualidad (todo esto, según Leo Bersani)
que esta mas en relación con la subjetividad que con la
subjetivación.
Yo me pregunto, filosofando al respecto de todo esto: ¿qué tan
viables son las conductas y deseos gays (como orgías, tríos, o
el sexo sin condón, sexo con gente desconocida)?, ¿qué tan
viable es pensar en que exista gente gay que decida infectarse
de SIDA, y que se sienta orgullosa de estar con el virus, pues
se siente orgullosa, de haber vivido lo REAL, a pesar del costo
de morir?, ¿podríamos hablar del deseo de infectarse, como una
acción o decisión política?, de ser así, ¿qué posibles lecturas
de los hechos podrían ser viables, entendiendo que esto
representaría una conmoción epistemológica, al pensamiento
tradicional?. Creo que son cuestionamientos bastante validos,
que nos invitan a mas cuestionamientos, y en esa búsqueda de
posibles soluciones, y diversos discursos, esta la riqueza del
pensar diferente y desde la cotidianidad de la gente gay, de
decisiones políticas (según mis criterios) como de si me acuesto
con extraños o no, o de si tengo sexo sin condón o no, o de si
soy violento en mis relaciones o no.
1
Leo Bersani, Professor Emeritus of French. 19th- and
20th-century literature; psychoanalysis and literature;
literature and the visual arts; cultural criticism. Marcel
Proust: The Fictions of Life and of Art (Oxford Univ. Press,
1965); Balzac to Beckett (Oxford Univ. Press, 1970); A
Future for Astyanax (Little, Brown, 1976); Baudelaire and
Freud (UC Press, 1979); The Death of Stéphane Mallarmé
(Cambridge Univ. Press, 1981); The Forms of Violence (with
U. Dutoit, Schocken Books, N.Y., 1985); The Freudian Body:
Psychoanalysis and Art (Columbia University Press, 1986);
The Culture of Redemption (Harvard Univ. Press, 1990); Arts
of Impoverishment: Beckett, Rothko and Resnais (with U.
Dutoit, Harvard Univ. Press, 1993); Homos (Harvard Univ.
Press, 1995); Caravaggio's Secrets
(with U. Dutoit, MIT Press, 1998);
Caravaggio/Jarman
(with U. Dutoit, British Film Institute, 1999).
2
Uso el termino compulsivo de compulsión, conducta del
individuo que busca apartar la angustia o culpabilidad que
aparecería si no se cumple el acto en cuestión. El acto en
cuestión para la heterosexualidad compulsiva, seria todo lo
que la gente buga esperaría de la gente de su “mismo tipo”,
e igualmente la homosexualidad compulsiva estaría presente
en le gente hetero y en la gente homo, pues cada grupo
identifica en el otro o en si mismo, lo que considera que
son los actos en cuestión (los relacionados para cada caso)
que se deben de cumplir, para que subsista el orden de las
cosas.
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