Las Lesbianas no son Mujeres.
Bernardo Rodas
Posada. 15-7-007.
Actualmente las luchas de los movimientos
lésbico homosexual, son mas que la búsqueda de una
identidad sexual colectiva, se tratan de la ruptura de
las estructuras identitarias fijas, de reconstrucción de
los géneros establecidos y también de los sexos
asignados; así, es una lucha contra la heterosexualidad
obligatoria y la heterorrealidad fundamentalista,
excluyente e impositiva.
Las lesbianas son mujeres que aman a
otras mujeres. Son mujeres que se sienten atraídas
sexualmente por otras mujeres. La identidad es la
experiencia de cada persona en torno a su ser y a su
existir, en este sentido, la identidad de cada persona
es única, aunque contenga elementos comunes a otras
personas, pero existe una auto-identidad que es
construida por las personas a través de las experiencias
de vida, la auto-identidad de muchas mujeres lesbianas
esta construida sobre la base del rechazo familiar y
social al lesbianismo (incluso del morbo de los varones
heterosexuales) y sobre la base al temor a ser
descubiertas y censuradas y a veces se emprende de
manera solitaria y aislada, sin que se compartan las
reflexiones y hallazgos, que hagan el proceso de
construcción identitaria mas rico.
A nivel teórico, considero interesante,
la propuesta de Monique Wittig y Teresa de Lauretis1,
cuando sostienen que las lesbianas no son mujeres,
diciendo “las lesbianas no son mujeres”, así cuando
Wittig, escribe eso, esta diciendo (entre otras cosas)
“que solo son mujeres las que viven de acuerdo con el
sistema de géneros patriarcal, con su orden simbólico, y
que es por tanto, posible consentir el cuerpo sin genero
femenino, ni masculino”, con ellos afirma que ser mujer
(y hombre) implica la construcción de la identidad de
acuerdo a una sobredeterminación social masculina y
heterosexual.
“Las lesbianas al encontrarnos fuera de
la lógica masculina y heterosexual, construimos y
vivimos en un cuerpo de lesbiana, es decir, somos
lesbianas en cuerpos de lesbianas. La construcción de
nuestra identidad, de nuestros cuerpos, de nuestra
sexualidad y nuestra lógica de pensamiento es
diferente a la lógica cultural del fundamentalismo
heterosexual. Se trata en líneas generales, de una
resignificación (del proceso identitario tanto lésbico
como de gays varones) y reconstrucción de identidades
desde una perspectiva de las
disidencias sexuales.”2
Extraordinaria la ruptura que se nos
plantea al negar la categorización de “mujer” inventada
y llenada de contenido por el sistema patriarcal. Así si
extendemos este ejemplo al resto de categorías, hombre,
homosexual, género, entre otras, comenzamos a vislumbrar
las luces que aporta la teoría QUEER, sobre la cual
trataremos en otro articulo. Por lo pronto espero haber
colaborado a que la/el lectora/or aprenda algo nuevo y
tenga la motivación de estudiar estos temas, además de
cuestionar el sistema que nombra y designa las cosas,
antes de que vengamos al mundo, y de las cuales
realmente no participamos.