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El año está hecho de personas

Diciembre 24 de 2006

 

 

Así es. No de minutos, no de horas, no de días: el año está hecho de personas.

 

Pensando en qué escribir para cerrar este 2006 en Orgullo Gay Costa Rica, de repente (siempre bajo la ducha, que es donde parece que me fluyen más las ideas) llegué a la conclusión de que lo que ha hecho mi año –seguramente todos mis años- son las personas.

 

Claro está que esas personas tienen, para mí, nombres y apellidos que ustedes no conocen y, por eso, no voy a mencionar.  Pero cada una de ellas representa a un grupo de gente, de los que es casi seguro también hay en las vidas de cada uno de ustedes, así que he querido mencionarlas así, en genérico, para que todos les reconozcamos sus aportes.

 

En primer lugar, los que nos descubren cosas nuevas, que no abren puertas que no conocíamos, nos enseñan lo que no creíamos posible.  Es la gente que aporta mayor riqueza a nuestra vida, la que deposita una moneda emocional en nuestra cuenta de los años.

 

Los que nos dicen “sí”: son nuestro gran apoyo emocional, nos levantan el espíritu, nos hacen sentir importantes.  Para ellos, un aplauso de pie porque a veces dicen sí cuando tendrían que decir lo contrario.

 

Los que nos dicen “no”, porque nos pueden ayudar a formar carácter. Una regla de mi trabajo nos manda a convertir lo negativo en positivo, y creo que ese ha sido el aporte de esta gente: ayudarme a buscar el lado brillante en lo que a primera vista parecía oscuro.

 

Los que nos prestan una mano desinteresada en momentos de necesidad, cuando el auto nos deja tirados en media carretera y alguien para a ayudarnos; nos prestan su celular para esa llamada urgente cuando al nuestro se le acaba la batería; o nos invitan a un trago solo por el puro gusto de hacerlo o porque nos ven cara de necesitar ambas cosas: trago y amigo.

 

Los que prestan la mano de manera interesada –porque les pagamos- pero lo hacen con entusiasmo, una sonrisa y sin que parezca obligación: son los que conocen y practican la importancia del servicio al cliente, los que le dan a una transacción comercial un valor agregado que no tiene precio: el calor humano.

 

Aquellos que se atraviesan en nuestro camino de repente y muchas veces solo por unos momentos, por unas horas en una disco –al calor de la pista de baile- o en lugares más íntimos –al calor de las sábanas- pero que nos sirven como el que aparece con un vaso con agua en medio de una maratón.  Son como las estrellas fugaces: aparecen sin previo aviso, pasan rápido, pero no hay modo de dejar de notarlos, y nos recuerdan cuán importantes son las estrellas fugaces.

 

Claro está, los que han sobrevivido el paso de los años a nuestro lado, y que aunque hayan cambiado (porque todos lo hacemos) sabemos que podemos contar con ellos aunque caiga el meteorito que finalmente convierta la Tierra en cenizas.

 

Los “pollitos”: chicos recién saliendo del cole con sus ganas no de andar sino de correr, y que empiezan a descubrir lo que hace tantos años descubrimos nosotros pero no lo recordamos hasta que nos toca sentarnos a la par de uno, y comparamos nuestra corbata y zapatos de cuero con sus tenis sucias y camisetas de imitación, nuestra agenda electrónica con sus reproductores Mp3, y nuestro corte de pelo pagado en buena peluquería con su alboroto adolescente.

 

Aquellos que pintan canas, pero que saben que la mejor manera de hacerlo es al estilo Da Vinci (con arte y buen gusto) y no al estilo Clairol.

 

Los “otros”, llámense extranjeros, heterosexuales open mind, bisexuales apuntados y todos aquellos que no comparten lo nuestro, pero que viven y nos ayudan a vivir con respeto a las diferencias.

 

¡Qué vaina! Para quienes hayan tenido la paciencia de llegar hasta acá, me disculpo recordando que no hay manera de escapar a estas columnas de cierre de año… Termina uno siempre haciendo balance de los días que pasan y de los que faltan por recorrer, y aunque los muy sofis digan que el tiempo es relativo y que los calendarios no son más que un invento cultural, para algo inventaron el Año Nuevo…

 

A todos, un feliz 2007.

31/03/2008 12:34 AM


 

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