Mensajes del

 

 

Nacidos para no encajar

Junio 05 de 2006

 

El nuestro es un mundo heterosexual, y lo que como homosexuales tenemos lo hemos ganado a pulso.

 

Soy un convencido de que esencialmente nacimos para no encajar en reglas creadas para otra realidad, pero que de una forma u otra nos las arreglamos para encajar en ellas.  Como no creerlo cuando se vive una vida que, en la forma y la superficie, se ajusta a las mismas reglas de los heterosexuales, mientras en el fondo, en la esencia, nos la pasamos rompiéndolas, transgrediéndolas.

 

Sin embargo, esa aparente paradoja de vivir con las reglas y contra ellas es lo que nos vuelve grandiosos: nuestra capacidad para sobrevivir, y en muchos casos vivir bien, a pesar de nadar contra corriente, en río revuelto y lleno de depredadores. Somos ejemplo vivo de la diversidad y de la capacidad de diversificar las cosas.

 

Justamente por eso, a veces no solo resulta risible sino doloroso, darse cuenta de que cada vez con mayor frecuencia la comunidad gay y lésbica (no solo en Costa Rica, sino en todas partes) parece estarse encaminando a una “zona de comfort” en que las cosas se toman con calma, encajando, y sientiéndose satisfecho por encajar.

 

Recientemente encontré por allí una posible explicación: la ausencia del temor.  Contaba quien lo escribió que aquellos momentos que han significado un levantamiento por la lucha de los derechos, un período de agitación social y autodefensa, son aquellos en los que una comunidad se siente realmente amenazada.

 

¿Qué nos amenaza realmente, como comunidad GLBT en Costa Rica?  El período de mayor actividad a favor de nuestros derechos nació y se desarrolló de una amenaza concreta hacia nuestra estabilidad y nuestra forma de vida pero, ¿y hoy?  Nada.  Vivimos en una zona de comfort, casi todos, y aunque la homofobia existe y sigue actuando, y el rechazo institucionalizado aparece aquí y allá para movernos la silla, no existe un verdadero reto que nos impulse como grupo.

 

Parte de eso es lo que me ha movido a querer compartir con los lectores de OrgulloGayCR puntos de vista que, espero, se alejen de esa zona de comfort y del juego interminable de encajar sin encajar.

 

En ese juego hay que ser crítico, y sobre todo autocrítico, para no perder el norte de lo que nos puede hacer mover hacia delante, especialmente cuando los vientos de lo convencional nos amenazan, cuando nos tienta ese rinconcito caliente de lo que consideramos seguro y apacible.

 

Básicamente, porque sigo creyendo que el mundo tal como está estructurado ahora no se hizo para nosotros. Nos lo imponen desde la cuna, y no habiendo otro al cual emigrar tenemos que tratar de ajustarnos. Para muchos, el ajuste es doloroso y por eso se sienten seguros cuando encuentran un espacio donde no causen demasiadas olas; otros no tienen tanto problema en ajustarse, pero harían mal, si ese es su caso, en flotar tranquilos mientras otros se ahogan.

Entiendo a los heterosexuales cuando se revuelven en contra nuestra, porque les amenazamos su mundo; los entiendo aunque definitivamente no los apoyo.   No entiendo, sin embargo, a los homosexuales que, no siendo parte de ese mundo, concentran sus esfuerzos en asimilarse, como camaleones barrigones que sonríen creyéndose a salvo por volverse tan grises como el muro con que se protegen.

 

Mi intención no es armar pleito pero definitivamente sí es cuestionar aquello que, desde mi óptica, no cuadra como debe.  Si me equivoco, los lectores serán quienes me enmienden la plana; si acierto, me quedará la satisfacción de un deber cumplido que es completamente gratuito.

 

Mi agradecimiento a OrgulloGayCR y sus creadores, por acoger mi pequeña contribución a la causa con gran entusiasmo.  Coincidimos en lo que dije antes, en un interés común por la diversidad, en este caso de opiniones, y espero poder retribuir con justicia a la apertura de este sitio.

 

A quienes tengan a bien leer este espacio, les garantizo mi intención, por igual, de estar abierto a sus críticas tanto como de recibir su apoyo.

 

Se hace camino al andar, como decía el poeta, y en el camino nos encontramos.

31/03/2008 12:34 AM


 

Denunciá el mal o el buen trato del Servicio al Cliente en Costa Rica