Páginas Básicas (primera
parte)
Junio 20 de 2006
Hay muchas formas de armar una
biblioteca básica: los grandes clásicos, escritores
latinoamericanos esenciales, las mejores novelas
policiacas, de misterio, ciencia ficción, las obras
completas de Corin Tellado…
Usted póngale el tema, pero
hoy quiero sugerirle yo uno: las mejores obras de la
literatura GLBT. ¿Existe eso? Existe si lo construimos, y
esa es la propuesta que quiero traerle a partir de hoy, en
dos entregas: armar, si le interesa, la biblioteca básica
la literatura hecha por y sobre temas
de nuestra comunidad.
Se trata
de cien libros aunque, por supuesto, hay muchos otros que
podrían incluirse, porque como toda lista es dinámica y
depende de quién la arma; ésta se basa en mis propias
experiencias literarias, y en listas similares elaboradas
por especialistas de distintas fuentes, que consideran a
los que se incluyen como los mejores libros que ofrecen
diferentes acercamientos a la realidad gay o lésbica.
Se trata,
especialmente, de autores contemporáneos, con algunas
pocas excepciones; habría que incluir acá a la grandiosa
poeta griega Safo, pero tristemente lo que ha quedado de
su obra es tan poco que no da para ello, pero vale
mencionarla como el “honoris causa” de esta enumeración.
Para no
establecer ningún tipo de preferencia, los autores se
presentan en orden alfabético; en algunos casos, las obras
son lo mejor o más característico de un/a autor/a que fue
gay o lesbiana, en otros casos la novela habla sobre o
contiene elementos interesantes de la vida GLBT. Al
final, espero, me gustaría saber que les he podido motivar
a buscar estos libros e incorporarlos (mejor aún, que han
servido para que inicien una) en su biblioteca.
He dejado
muchos títulos en sus idiomas originales, especialmente
cuando el libro no se consigue en nuestras librerías
(recuerden: la magia de Internet ayuda en esto) es poco
conocido o no hay una traducción disponible.
Comenzamos con una de las historias clásicas sobre los
lazos femeninos: Mujercitas, de Louisa May Alcott,
seguida de Bastard out of Carolina, de la
estadounidense Dorothy Allison. Nuestro primer hombre de
la lista es Terry Andrews, con The Story of Harold,
y Carol Anshaw con Aquamarine.
June
Arnold escribió Sister Gin, y el afroamericano
James Baldwin contribuye con dos piezas: Giovanni´s
room y Another country (llevada al cine de
manera muy interesante). Sin ser gay, Honoré de Balzac
tiene en esta lista Las ilusiones perdidas, seguida
de Nightwood, de Djuna Barnes.
Parte
del listado son también Ready to catch him should he
fall, de Neil Bartlett, y Father of Frankestein,
de Christopher Bram; Rebecca Brown tiene en ella The
children´s crusade, y Rita Mae Brown cuenta con
Rubyfruit Jungle.
También figuran Two serious ladies,
de Jane Bowles, Olivia, de Dorothy Bussy, y
Naked lunch, de William Burroughs.
El
fantástico Truman Caporte figura con Otras voces, otros
ámbitos; Death comes to the archbishop, de
Willa Cather, The exquisite corpse, de Alfred
Chester, y Les enfants terribles, del francés Jean
Cocteau, continúan con nuestra biblioteca fundamental.
En un
tiempo famosa y ahora algo olvidada, Colette incluye acá
su novela Cheri, seguida de Dennis Cooper con
Closer, y Jane DeLynn con In Thrall. La
primera inclusión latinoamericana corresponde a José
Donoso con El infierno no tiene límites; Lawrence
Durrell presenta El cuarteto de Alejandría, Ronald
Firbank tiene Concerning the eccentricities of Cardinal
Pirelli, y el inglés E.M. Forster incluye Maurice.
La
contribución francesa continúa con Jean Genet y su obra
Notre Dame des Fleures, y André Gide, con El
inmoralista y Los Monederos Falsos; la autora
Radclyffe Hall nos ofrece The well of loneliness,
Andrew Holleran incluye Dancer from the dance, y
los autores Charles Henri Ford y Parker Tyler
coescribieron The young and the devil.
Bertha
Harris creó Lover, también en esta lista, seguida
de The price of salt, de la excelente escritora de
novelas policíacas Patricia Highsmith, y de Alan
Hollinghurst con The swimming-pool library. John
Home es autor de The gallery, y el norteamericano
Christopher Isherwood colabora con dos obras: A single
man y The Berlin Stories, que sirvió de base
para el guión de la famosa película Cabaret.
Henry
James tiene también dos piezas: The bostonians y
The turn of the screw; Elizabeth Jolley trae Miss
Peabody´s inheritance, y D.H.Lawrence (el mismo de El
amante de Lady Chatterly) incluye Mujeres Enamoradas.
De
Randall Kenan está incluida la pieza A visitation of
spirits, y la francesa Violette Leduc posee dos: La
batade y Therese et Isabelle. Amiga del alma
de Capote, Nell Harper Lee colabora en la lista con To
kill a mockingbird, y el fascinante cubano que fue
José Lezama Lima tiene su maravilloso Paradiso en
ella.
Audre
Lorde presenta para los lectores Zami, y cerramos
la primera parte de esta biblioteca básica con broche de
oro: Muerte en Venecia, del alemán Thomas Mann,
angustioso relato de una pasión otoñal por un adolescente,
y su trágico desenlace.
En quince
días, la próxima entrega; mientras tanto, a buscar en
librerías y a leer a nuestros ilustres autores. |