Mensajes del

 

 

 

Pedro El Grande

Octubre 12 de 2006

 

 

En una de las películas del español Pedro Almodóvar, un personaje dice algo parecido a esto: “uno es más auténtico entre más se parece a la imagen que ha soñado de sí mismo”.

 

Pedro Almodóvar, hombre de cine, no podía haber inventado una mejor frase para aplicársela a su propia persona; película tras película, desde sus escandalizadores inicios como director de vanguardia entre el kitsch y el glam rock hasta su hoy de director símbolo, de galardonado con el Oscar y reverenciado creador, Almódovar ha ido creando con imágenes esa imagen que alguna vez soñó de él mismo.

 

Ese Pedro que prácticamente toda la comunidad gay adora no solo como uno de los suyos más ilustres, sino como autor de tantos y tantos íconos, regresa a la pantalla por la puerta grande (la misma puerta que lo llevará a sentarse en el Teatro Kodak de Los Angeles para oir su nombre otra vez como candidato a un premio de la Academia) con “Volver”, la más reciente creación de una ilustre carrera.

 

No es para menos llamarla ilustre: ese hombre regordete que ahora luce un cabello blanco y erizado, y que nació en setiembre de 1949 en el pueblito de Calzada de Calatrava, en Ciudad Real, en un lugar de La Mancha (para citar a otro de sus famosos compatriotas) es hoy considerado el cineasta español más aclamado internacionalmente después del gran Luis Buñuel.

 

Pedro Almodóvar Caballero dejó su pobre región para irse a Madrid en 1968 donde sobrevivía vendiendo objetos usados en el mercado de pulgas de El Rastro.  No pudo estudiar cine porque le faltara dinero sino porque le tocó una mala época: el dictador Francisco Franco cerró las escuelas de cine a principios de los 70 por considerarlas revolucionarias para su conservador gusto, así que Pedro se consiguió un trabajo en una compañía telefónica y ahorró sus pesetas para comprarse una cámara Super 8, y por cuenta propia comenzó a ser director.

 

Hasta 1978 se dedicó a hacer cortometrajes con sus amigos, que pronto se volvieron famosos en el mundo “underground” de la contracultura española. Pedro se transformó en estrella del movimiento pop español de fines de esa década, llamado “La Movida”, y en 1980 filmó su primer largometraje, llamado “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón”.

 

Siete años después con su inseparable hermano Agustín fundó su compañía productora, “El Deseo S.A.”, responsable junto con el genio creativo de Pedro de desarrollar el llamado “Fenómeno Almodóvar”, que lo ha convertido en objeto de culto y producido algunas de las ya más clásicas películas que España ha dado al mundo.

 

La lista de actores que se han puesto a sus órdenes es interminable, y muchos de ellos están para siempre marcados en nuestra memoria, como el dúo en travesti de Marisa Paredes y Miguel Bosé en “Tacones lejanos”, Gael García Bernal en vestido y peluca para “La mala educación”,  Victoria Abril convertida en monstruo sadomasoquista mediático en “Kika” o en inocente víctima en “Atame”, o la maravillosa Carmen Maura, que para él ha pasado de ser desde joven mujer despechada en “Mujeres al borde de un ataque de nervios” hasta anciana madre fantasma en “Volver”.

 

Fue Pedro el descubridor y lanzador, casi seguro, del ahora hollywoodense Antonio Banderas, que para Almodóvar se dejó llevar a escenas homosexuales (“La ley del deseo”), hizo de tartamudo (“Mujeres al borde”) y de exconvicto metido a sadomasoquista (“Atame”), y de Penélope Cruz, estrella de su más reciente cinta y mejor hallada que nunca en su papel de españolísima sufridora.

 

Ha sido director, actor, escritor de sus propias obras, productor propio y de otros (El espinazo del diablo, por ejemplo, fue producción suya), compositor, diseñador de producción, y archivista; dos veces ganador del Oscar y de innumerables premios Goya (equivalente español del premio de Hollywood, solo que un poco más de prestigio), siempre dejando la vida propia en sus cintas.

 

“Todas mis películas tienen una dimensión autobiográfica, a través de los personajes. De hecho, estoy siempre detrás de lo que ocurre o se dice, pero nunca hablo sobre mí mismo en primera persona. Hay algo en mí, probablemente el disgusto del exhibicionismo barato, que me impide aproximarme a un proyecto de manera demasiado autobiográfica”, ha dicho.

 

El pasado, que vuelve…

 

“Volver” cuenta la historia de Raimunda (Penélope Cruz), que vive en Madrid con su hija adolescente, Paula (Yohanna Cobo), y su alcohólico y sexualizado marido Paco (Antonio de la Torre). Su hermana Sole (Lola Dueñas) es divorciada y trabaja clandestinamente como peluquera.

 

Ambas pierden a sus padres en un incendio en un pueblito de La Mancha, años antes, en el cual queda solamente la tía Paula (Chus Lampreave), medio ciega y enloquecida, y que habla siempre de su hermana Irene (Carmen Maura), la madre muerta de Raimunda.

 

El sexteto de mujeres queda completo con Agustina (Blanca Portillo), que poco a poco se descubre enredada en una atmósfera de misterio y suspenso que se desata cuando la vieja tía Paula muere, y el pasado vuelve a cobrar su revancha.

 

“Volver”, pieza maestra que sin llegar a la hasta ahora inalcanzada altura de “Mujeres al borde de un ataque de nervios”, recupera dos elementos tantas veces tratados y amados por Almodóvar: el pasado, las cuentas que deja pendientes y la necesidad irremediable de los personajes por saldarlas; y la vida de las mujeres, los personajes más queridos del director.

 

Porque “Volver” es, sin duda, película sobre mujeres, en la que el hombre es un accesorio que apenas sirve para provocar una reacción de ellas o, más específicamente, para tirarlo a un lado.  Y con ello, Almodóvar se coloca como heredero de otros dos grandes creadores: el también español Federico García Lorca, cuyos retratos de las mujeres españolas son tan aterradores como certeros, y el norteamericano Woody Allen, cineastra como Pedro y como él también maestro en el manejo de los personajes femeninos y de las actrices que lo encarnan.

 

Para no perdérsela, “Volver” nos rescata un cine de primera, en medio de la marea de desechos que traen las olas de Hollywood, y nos devuelve un entrañable cariño por ese gran Pedro que, como los grandes y a la torera, resumió con una frase lo que podría ser su vida, y la de muchos de nosotros: “el cine puede llenar los espacios vacíos de una vida y su soledad”.

 

FILMOGRAFIA DE UN GENIO

 

La carrera de Almodóvar incluye:

 

Volver (2006)

La mala educación (2004)

Hable con ella (2002)

Todo sobre mi madre (1999)

Carne trémula (1997)

La flor de mi secreto (1995)

Kika (1993)

Tacones lejanos (1991)

¡Átame! (1990)

Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988)

La Ley del deseo (1987)

Matador (1986)

¿Qué he hecho yo para merecer esto!! (1984)

Entre tinieblas (1983)

Laberinto de pasiones (1982)

Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (primer largometraje, 1980)

Folle... folle... fólleme Tim! (1978)

Salomé (1978)

Sexo va, sexo viene (1977)

Muerte en la carretera (1976)

Sea caritativo (1976)

Blancor (1975)

La Caída de Sodoma (1975)

Homenaje (1975)

El sueño, o la estrella (1975)

Dos putas, o historia de amor que termina en boda (1974)

Film político (1974)

    

31/03/2008 12:34 AM


 

Denunciá el mal o el buen trato del Servicio al Cliente en Costa Rica