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¿Quién o qué
es Vinny?
Marco Bolaños
Cubillo
Febrero 19 de
1998
Yo
diría que Vinny es un mago, un ser humano excepcional al que se
le concedió el don de la palabra, quizá un loco más de esos que
quieren transformar al mundo, a nuestro mundo.
Lo
conozco desde hace poco tiempo; pero lo siento tan interno, tan
amigo; como si lo conociera desde antes que supiera o pudiera
leer lo que él escribe.
Me
pidieron que defina “¿Quién es o qué es Vinny?”; yo quiero
recordarles que es imposible definir la esencia de un artista;
se podrá definir su estilo; pero su esencia nunca; y él es pura
esencia, él es su propia esencia.
Vinny
es un duende, y como es lógico, es un mago; tiene la capacidad
de aparecer y desaparecer a su antojo; de hacer brillar lo opaco
y de hipnotizar con su discurso. Tiene la sencillez y pureza de
un vaso con agua, y como éste, puede llegar a ser lo más
preciado en el desierto.
Su
prosa es exquisita, tanto como diez minutos de su conversación.
Me metafórico e hiperbolístico; lo mismo te lleva con su
elocuencia a un cuento de hadas, que te asesta un golpe de
realidad en la cabeza, para traerte hasta la tierra, y que
conozcas tu verdad.
Vinny
es, estarán de acuerdo conmigo quienes lo conocen, un ser
prototipo de una raza que esta en vías de extinción. Un ser
protegible y protector, un diamante caro y la más bella
hojalata; es una combinación de muchas cosas buenas que sólo los
espíritus más elevados pueden tener, porque no a todos Dios les
regala sus virtudes.
Él, lo
mismo es un encantador de serpientes en la India, que el más
experimentado bolsinista de Wall Street; lo mismo un niño mimado
del idioma castellano, que un Quijote combatiendo contra sus más
grandes quimeras, contra la corriente.
Vinny,
me pediste que te definiera, te he dicho muchas cosas y me falta
decirte que eres esa voz inconfundible al otro lado del
teléfono; esa voz serena que le brinda a uno un rato de solaz y
que lo deja con deseos de meditar; eres la voz que invita a
saber si habrá una eternidad, y si en esa eternidad se podrá
reconocer tu especial acento.
Gracias
Vinny por permitirme expresarte aquí lo que siento, y gracias
por ser un amigo, un consejero, casi un hermano; por ser ese
hermano que te abraza el alma.
Para
terminar quiero decirles que Vinny es un ser humano totalmente
diferente, es único, irrepetible, incomparable e inigualable; y
les solicito que no traten de entenderlo, simplemente
disfrútenlo, ahora que lo tenemos.
A
Vinny, con aprecio hoy, mañana y siempre.
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