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ES
MI MIEDO...
Abril
11 de 2006
“No
hay camino sin piedras, ni montana sin acantilado. No hay mares
sin tormenta, ni desiertos sin ventisca. Gracias mundo
porque me provocas llorar estos miedos que se me atoran en las
entrañas...”
¿A
que le tengo miedo? ¿A las alturas, a la muerte o a la pobreza?
Iluso de mi...
En
realidad se trata de una de mis preguntas favoritas. Una que me
costó años depurar en una respuesta que me pareciera
soportable, sobre todo cuando siempre asociaba el miedo a
cualquier cosa externa a mi. A esa posibilidad que no creia
me fuera a suceder realmente.
Pero
entonces, ¿A qué le tengo miedo? La trivialidad del mundo
nos suele decir que el miedo es un mecanismo de defensa
ante lo incierto o desconocido. Verdaderamente es que no existe
un espia mas meticuloso de nuestra intimidad que el miedo. Todo
lo sabe y todo lo descubre...
Recuerdo
durante mi niñez a mi abuela decir que el demonio siempre se
alimentaba del temor de la gente. Una referencia muy
criolla pero ilustrativa acerca de una de las emociones más
veneradas de la historia humana. El miedo al igual que el
amor han resultado las dos fuerzas más reveladoras del mundo.
En este espacio de miles de personas que viven y se multiplican
diariamente a nuestro alrededor, pocas veces nos percatarnos de
que nos convertimos en un conjunto cada vez menos íntimo a
causa del miedo y nuestro afán de vivir maquillándolo.
Es
curioso que muchas religiones en el mundo coinciden en referirse
al miedo como ese límite translucido entre el amor y el odio,
entre nosotros y Dios... ¿Será acaso ese nuestro eslabón
perdido? ¿Será que mientras más ocultamos nuestros miedos, más
evidentes nos volvemos y a la vez menos concientes de
nuestra propia realidad?
A
veces no hay mayor desgaste que el intento de vivir maquillando
el miedo. Lo que no imaginamos es que como alguna vez explicó mi
abuela, el temor alimenta una fuerza que existe para consumirnos
bajo el disfraz de la necesidad irracional.
El
miedo y el amor... Ambiguos sabores que aderezan de
humanidad nuestras vidas. Como egresado de la carrera de
mercadeo aprendí a crear necesidades a partir del miedo,
nuestro principal aliado cuando se trata de vender y nuestro más
preciado recurso cuando se trata de crear. Sino entendemos el
miedo no entendemos al mercado y ningún mercadólogo o
publicista puede vivir sin ser parte de esta condición .
Pero la triste y sincera realidad es que lo que el mercado vende
no es precisamente lo que parece. Nosotros no siempre compramos
lo que creemos, ni necesitamos lo que adquirimos. No
compramos cremas antiarrugas, sino la negación a la vejez. No
compramos lujos innecesarios sino parches para maquillar de ego
nuestra lascerada autoestima. No compramos máquinas milagrosas
para reducir el abdomen, sino el ideal de una falsa belleza. No
compramos “nuevos y mejorados” combos de comida rápida,
sino el castigo para un cuerpo que fingimos estimar. Todos
falsos antídotos para aliviar nuestros miedos. Todos
procesos que alguien muy hábilmente nos metió en la cabeza con
el único propósito de generar toda la riqueza económica que
estemos dispuestos a ceder a aquellos pocos que realmente
gobiernan un país, o un planeta...
¿Estaría
el mercado amenazado si las personas encontraran nuevas formas
de luchar contra el miedo? Globalización, TLC... ¿Habrá acaso
algo en todo esto que se nos este ocultando?
El mundo esta cambiando... Los metafísicos hablan de enfrentar
la nueva era de Acuario, los católicos la "Segunda Venida de
Jesucristo"; los paises
del primer mundo luchan por asegurar su
imperio desvirtuando una política terrorista que ellos mismos
crearon; y nosotros, a los que llaman “subdesarrollados” tan
solo vivimos congraciándonos con aquellos que saben como mover
en el mundo en funcion del miedo.
Quiero
despertar al mundo real... Tomar la píldora azul y
descubrir esa “Matrix” que tan solo me utiliza como recurso
para alimentar el poder de otros.
Quiero
ser el único involucrado en la decisión por descubrir como
putas soluciono sin absurdas medicinas aquellos miedos que
drogan mi mente y me aprietan el corazón...
Es
mi vida, es mi mundo, es mi miedo... |