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Locura.
Octubre 12 de 2006
Qué te puedo decir, que no sepas ya
yo también en mis soledades
infinitas he soñado con tu cuerpo
Acariciándote, besándote,
oliéndote,
grabando en mi memoria olfativa todo
tu ser, todo el,
en anhelos absurdos he recorrido tus
secretos,
he delineado tus colinas, he pensado
mil veces en el sabor de tus besos
he anhelado por siglos hacerte el
amor de una manera tierna
mataría por saber que sentiré cuando
vacíe dentro de ti mi esencia, mi código
cuando te siento pasar absorto,
lejano como un recuerdo
incapaz de saber que yo si sé lo que
desconoces,
Sigo suspirando para mi como siempre
como en tantas vidas imperfectas
te veo pasar y en silencio invoco mi
plegaria personal por ti
Si supieras que te anhelo a la
distancia
si supieras que con solo alargar tu
brazo me tendrías cerca
si fueras capaz de verme con la luz
que te veo
si desearas como yo que el día no se
acabe
y se lleve consigo mi esperanza, mi
sueño
pero no lo sabes
y eres incapaz de reconocerme, de
localizarme entre la multitud
si supieras que me has hablado tan
cerca
que aun recuerdo el olor de tu
sombra
el perfume de tu recuerdo me invade
y el delirio de las noches me toma prisionero
y me entrego a las perversidades de
mi locura
recorriéndote con mi mente,
aprendiéndote, memorizándote,
deseándote tanto y por tanto tiempo
que no soporto este infierno
y excomulgo a los fantasmas de mi
pecado, dejándome exhausto,
bañado en ti, por ti, esparciendo
por mi cuerpo la miel,
que una vez mas aparece con tu
recuerdo.
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