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La sabia naturaleza
21 de abril de
2007
El otro día sin
querer escuché una conversación que me resultó de lo mas
entretenida, estaba con mi aipod como única compañía y tuve que
bajarlo al mínimo para disfrutar de las razones ajenas en la
mesa contigua, que pena confesar todo esto, pero no voy a poner
como mías cosas que escuche de alguien mas, a cada cual su
mérito o como en este caso desmerito.
La historia va
así, resulta que un chico le contaba al que parecía ser su mejor
amigo, que hacía pocos días había conocido a un tipo al parecer
interesante, mucho mayor que él y por supuesto vividísimo, el
narrador, se miraba joven, con poca experiencia y algo lento a
mi percibir. Su queja iba que el Sr. en cuestión era una persona
bastante diferente a todo lo que había conocido hasta ese
momento, frecuentaba poco los bares gays, lector compulsivo de
cuanto libro caía en sus manos, conocedor del buen cine, amante
del ejercicio, no fumador, bebía poco, nada de drogas liquidas o
en pastillas, gusto exquisito al vestir, buena etiqueta en la
mesa, comensal de cosas saludables (para este momento ya se me
había acabado mi combo número nueve y lo único que pude pensar
del pobre chico es que era, una lámpara de la disco, ignorante,
sedentario, una chimenea, borracho, drogadicto, mal vestido y un
cerdo gustoso de comida chatarra, para entonces ya no hallaba
que otra cosa hacer para quedarme sentado en la mesa escuchando
cosas que no me importaban, así que empecé a improvisar mensajes
de texto dirigidos a nadie desde mi móvil) el chico decía era
que el Sr. parecía de otro mundo (un mundo perfecto desde mi
perspectiva) que el lo que quería era hacer loco un tiempo (me
pregunto, cuál sería su idea de hacer loco? mejor no preguntar,
se puede llevar uno un susto) que él había conocido a muy poca
gente, que casi no había disfrutado de los placeres ocultos
entre las hendijas del piso de la disco, que la U, que su
familia y un largísimo etcétera que mataría a bostezos al mas
santo, dio mas de veinte razones para no querer seguir viéndose
con el Sr. y todas válidas desde su punto de vista . Mientras
bajé por un refill de mi refresco bajo en calorías y sin hielo
reflexioné sobre la historia que acababa de escuchar de ese par
de carajillos y me acordé de algo que hace poco me dijo mi mamá,
la naturaleza en sabia, por eso los seres humanos tenemos los
hijos a temprana edad, para tener fuerzas para perseguirlos,
alzarlos, criarlos, etc, que después de cierta edad lo único que
uno quiere como padre es que los hijos vivan sus vidas lejos de
las suyas, sentarse por las tardes a leer el periódico de
extremo a extremo y dormir por todas aquellas noches en que no
los dejamos dormir.
Por todo esto
pienso que debemos buscarnos a alguien compatible desde muchos
puntos de vista, pero uno de los más importantes, compatibles en
edad, la vida no es más que una serie de escalones, escuela,
colegio, universidad, el primer auto, viajar, la compra de casa
y luego entramos en una etapa (muy cercana a los 40’s) en que
ya todas esas metas han sido cumplidas o por lo menos la gran
mayoría, donde nuestro ideal de la vida, sea muy probablemente
estabilizarnos en una buena relación o si estamos solos, dejamos
de frecuentar la disco y buscamos cosas de mas peso emocional e
intelectual, cosas que nos hagan crecer, por eso es que tenemos
que buscarnos a alguien de una edad parecida, para que esos
escalones estén lo mas cerca posibles del otro, si no creen aun
que tengo razón, piensen en esto, un chico de 20 añitos que está
en la U, con plata apenas para un arrollado de canela y los
pases del bus, pensando en no pensar, fumador por presión de
grupo, cero preocupaciones por lo que se lleva a la panza y los
efectos secundarios que a la larga le traerán con los años,
brincador omnipresente de cualquier Rave, sexocupante de
cualquier oportunidad, que no se plantea su vida mas allá de los
próximos 30 minutos.
Versus, un hombre
casi de 40’s que se las ha vivido todas, buen puesto, excelente
salario, con casa, auto, cuenta en el banco, sexoexperto de
ocasiones medidas y justas, preocupado por su retiro y por otro
poco de cosas muy propias de su edad.
Conste no digo
que entre ambos no pueda existir un increíble super sexo,
experticia versus amateur, pero cuando se enciende la luz y te
pones la ropa, no existe nada que decirse salvo adiós.
Claro en algunos
casos el complejo de padre ausente o de sobreprotección pueden
que ayudar a que la relación se mantenga en el tiempo, pero
tarde o temprano comprenderán que su única compatibilidad es lo
diferentes que son y sobre todo que ambos están viviendo
momentos de sus vidas completamente opuestos. Muchos de ustedes
a esta altura de mi relato todavía siguen pensando que aun con
todo y todo puede resultar, claro que si, pero se verán como
esos viejillos verdes que vemos a diario en el mall de la mano
de una muchachita super flaca, super cuerpote que cuando llegan
a pedir comida, el dependiente siempre les dice, Sr. y su nieta
no querrá un postrecito?, o lo que me pasó a mi, hace ya un
tiempo, que llevé al wila a comprarle unas tennis y el
dependiente me dijo, que talla es su hijo Sr.? en serio desde
ese día quedé marcado para siempre, eso de tener novios tan
jovencitos queda sin duda para los jovencitos.
Un abrazo. Víctor
C. |