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Supermercado
del placer.
Octubre 23 de
2006
Tratando de
entender mejor los porqués de muchas situaciones que desconozco
o que al menos quiero obviar, salí a la noche convertido en
observador neutral, decidí pues darme una vuelta por el
supermercado del placer que existe en nuestro benemérito San
José y oh! sorpresas me esperaban a la vuelta de la esquina,
literalmente hablando.
Pasillo 1.
“Cuidado, personal”
Es impresionante
la cantidad de jóvenes que deambulan por los alrededores de la
asamblea legislativa, me parece tan irónico que escogieran ese
sitio para romper la ley y otras cosas. Es triste mirar lo
jóvenes que son, tan llenos de vida y con tanta pereza al
trabajo digno, fanáticos de la nada, nada creen, nada esperan,
nada ambicionan.
Sexócratas de dos
dimensiones, amateurs de la pasión fingida, expertos en el
lenguaje de señas de lo oculto y lo obsceno, náufragos de
concreto sin chaleco salvavidas.
Pasillo 4.
“Distr-acción”
Cines, salas,
videos, acá es como jugar perinola, pon uno, toma tres, pon
todo, todos ponen, jóvenes curiosos, maduros resignados, abuelos
calientes, mujeres de dudosa reputación, mojigatos, perversos,
inocentes, mirones, hombres casados, “enclosetados”, no se
podría sacar un perfil de las personas que visitan estos sitios,
cada cual maneja su acción como puede, la pornografía corrompe
todas las esferas sociales, educativas y económicas de nuestro
país. Si me llamó la atención que la pornografía no es más que
un pretexto para otras cosas, pocos (por dicha) son los que se
entregan sin reservas a mirarla como zombis.
Pasillo 7.
“De-portes”
La finca, a mi
parecer, el sitio más peligroso de todos, por mas que existan
personas que digan lo contrario, me parece que estar expuesto en
un sitio abierto, parcialmente a oscuras y al exhibicionismo
puede traer consecuencias fatales, conozco dos casos puntuales
de homofobia al límite, al primero lo mataron con un bate de
béisbol y al segundo los golpes que le dieron en la cabeza
hicieron que perdiera las capacidades motoras y la memoria.
Curiosamente muchos de los que acostumbran visitarla son los más
pesados de la disco o los niños “bien”, porqué será que lo
prohibido y oscuro atrae tanto a esa clase social, en la
discoteca son puro porte, pero en la sabana se hincan sin
reservas ante cualquier ídolo de barro.
Pasillo 8.
“Congelados”
Quizás a lo que
la gran mayoría ha estado expuesto alguna vez, los baños
públicos (en algunos casos deberíamos llamarles púbicos) es una
de las prácticas mas peligrosas y con mayor posibilidades de que
te pesque un policía. Cuál hombre no se ha visto tentado a
mirar el pene del que está a la par orinando, es algo casi
inconciente, tan arraigado a nuestro género como el mismo hecho
de tener un pene. Por supuesto hay baños que parecen diseñados
para eso, que agilizan los trámites y todo fluye con mayor
comodidad y esparcimiento y por eso cuando entras a orinar los
ves congelados en sus orinales en espera del siguiente.
Pasillo 10.
“ver-duras”
Y por último las
saunas para caballeros, el sitio menos peligroso de todos (en
seguridad al menos) el que entra a uno de ellos, sabe
perfectamente en que se está metiendo, claro hay que ser muy
desinhibido y hasta algo exhibicionista para usar esos
minúsculos paños. En mi caso particular este fue el sitio en que
menos me sentí a gusto, pero como dije antes, esto va muy de la
mano de tus gustos y definitivamente no es lo mío. Caminantes
sin pudor ni complejos, amantes efímeros, arquitectos de mil
historias, constructores de una memoria colectiva carente de
culpa, cobijados en el anonimato de las masas.
Caja rápida.
A manera de
comentario final, quisiera manifestar que estoy feliz de que
tengamos un supermercado tan amplio, para tantos gustos, que
maravilla que todos seamos tan diferentes, en la diversidad y el
respeto están las bases para un mejor entendimiento entre
nuestra comunidad, que cada día se ramifica y crece mas.
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